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Yoga para principiante Día 5: Cinco posturas para mejorar tu respiración

Si bien la respiración es un proceso inconsciente, en las siguientes líneas te mostramos cómo adquirir mayor conciencia de este proceso mediante la práctica de cinco posturas básicas de yoga para transformar tu cuerpo y mente.

Yoga para principiante Día 5: Cinco posturas para mejorar tu respiración
Yoga para principiante Día 5: Cinco posturas para mejorar tu respiración

¿Sabías que la respiración está conectada con el sistema circulatorio, los músculos, las articulaciones, los ligamentos, los huesos, los nervios y todas células del cuerpo? La respiración es fundamental en la práctica del yoga y en este artículo, el quinto de la serie de rutinas de yoga para principiantes diseñadas por la instructora certificada Ninoska Bermúdez, te guiamos en la ejecución de cinco posturas para desarrollar un mayor control del proceso respiratorio.

Tadasana

Tadasana

Comienza la sesión con la postura de la Montaña, una asana de movilidad de la columna vertebral que sirve de preparación para otras posturas de yoga. Durante toda la ejecución es fundamental que concentres toda la atención a la respiración y al cuerpo. Para hacer Tadasana tienes que mantener el cuerpo extendido, de pie, recto, con las piernas juntas y firmes como una roca. La mente atenta y tranquila, respirando hondamente cinco veces para mantener el equilibrio en todo el cuerpo.

Trikonasana

Trikonasana

Para realizar la postura del Triángulo parte de Tadasana. Da un paso largo con la pierna derecha hacia el lado, para estirar la zona de los aductores. Gira el pie derecho hacia la derecha y mantén el izquierdo mirando hacia adelante. Eleva los brazos y abre en forma de cruz, luego respira profundamente y manteniendo esta posición realiza una inclinación lateral hacia la derecha. Baja todo lo que puedas hasta llegar al suelo, con la cabeza mirando hacia arriba. 

Adho Mukha Svanasana

Adho Mukha Svanasana

En esta ocasión te vamos a presentar una variación de la postura del Perro boca abajo, con flexión para activar los músculos de los brazos, además es perfecta para fortalecer la espalda, el cuello, los hombros y el abdomen. Para hacer Adho Mukha Svanasana colócate de pie, con las piernas separadas al ancho de la cadera, eleva los brazos hacia al techo para luego flexionar la parte superior del cuerpo de tal manera que las manos toquen el suelo. Da un paso hacia atrás para conseguir la postura de la V invertida y una vez aquí flexiona ambos brazos cuidando de que los codos no vayan hacia arriba, sino hacia afuera y hacia abajo. Realiza entre 10 o 30 respiraciones inspirando y espirando de forma regular y profunda para estimular al cuerpo.

Salabhasana

Salabhasana

Túmbate boca abajo sobre una esterilla con los brazos a los lados del tronco y la frente contra el suelo. Inhala para estirar todo el cuerpo, junta los dedos gordos de los pies, contrae los glúteos y luego exhala para despegar la cabeza, el pecho, los brazos, las manos  y las piernas del suelo, manteniendo el apoyo en las costillas inferiores y el vientre. El cuerpo debe tener un único punto de apoyo con la zona abdominal. Una vez en Salabhasana, mantente en esta posición durante cinco respiraciones para regresar al punto inicial.

Utthita Balasana

Utthita Balasana

Comienza colocándote de rodillas sobre la esterilla, siéntate sobre los talones y estira los brazos por encima de la cabeza para luego flexionar el tronco completamente hacia delante de tal manera que la frente descanse en el suelo. Una vez en esta posición, inhala y exhala profundamente para presionar las manos hacia atrás y mantener los glúteos y los talones pegados al piso. Extiende los hombros hacia afuera lejos de las orejas, manteniendo el húmero conectado con la escápula y relaja el cuello. Cuando alcances la postura del Niño, mantente así por espacio de cinco respiraciones completas.

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