Alimentación

La vitamina D y su impacto en la función muscular

La deficiencia de la vitamina D se traduce en una disminución de la respiración mitocondrial del músculo esquelético que es el proceso que alimenta la función de sus músculos, produciendo una función muscular deteriorada o disminuida.

La vitamina D y su impacto en la función muscular
La vitamina D y su impacto en la función muscular

La vitamina D es conocida por su vital importancia para la salud del sistema óseo, pues para lograr huesos fuertes es necesario no sólo el consumo de suficiente del calcio, sino la correcta absorción de éste, un propósito que la vitamina D facilita previniendo a su vez los huesos débiles y quebradizos que provoca su deficiencia.

Sin embargo, existen otras razones que dan aún mayor importancia a la ingesta suficiente de vitamina D y éstas se encuentran basamento en una publicación reciente del Journal of Endocrinology que indica la insuficiencia de la misma tiene un efecto negativo la función muscular. La investigación analizó a dos grupos que se diferenciaron por sus dietas, uno con una ingesta de vitamina D suficiente mientras que el otro tenía una deficiencia de la misma.

Tras tres meses de pesquisa los científicos encontraron que una disminución de la respiración mitocondrial del músculo esquelético que es el proceso que alimenta la función de sus músculos en el grupo que menos consumió la vitamina D, produciendo una función muscular deteriorada o disminuida, a pesar que el peso corporal y la cuantía de la masa muscular en los individuos de ambos grupos era semejante.

Un estudio similar que comparó a dos grupos con dispares calidades en el consumo de vitamina D llegó a las mismas conclusiones, al determinar una mayor propensión a la fatiga muscular en el grupo con carencias en el consumo de vitamina D. En definitiva, la vitamina D mejora la función y la capacidad muscular y si no se tiene suficiente cantidad de la misma se obstaculiza el desempeño muscular y se puede sentir una mayor fatiga muscular física.

Para optimizar la capacidad muscular es necesario incrementar el consumo de vitamina D incorporando al menú alimentos como lácteos, entre ellos la leche y el queso. También las verduras de hoja verde oscura y el pescado de agua fría. Otra alternativa se encuentra en los suplementos de vitamina D, además de una fuente gratuita: el sol.     

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